24 de julio de 2011

Ko Phangan, el infierno.

Nos fuimos de Koh Phi Phi para llegar con dos días de anticipación a la isla de Koh Phangan donde se realizaría la full moon party.
La verdad que mucho no nos importaba si la isla contaba con buenas playas y atracciones ya que nosotros como miles de turistas más solamente queríamos conocer esta famosa fiesta de luna llena de la que tanto hablaban.
Abandonamos la isla de Koh phi phi para llegar nuevamente a tierra firme y tomarnos desde el puerto un micro que cruzaría todo el ancho del país para llegar a la costa este de Tailandia donde nos tomaríamos un nuevo ferry de 2 Horas para llegar allá.
A mitad del viaje en micro, nos detuvimos para almorzar algo y hacer un cambio de micro, los cambios de combi, micro o transporte es algo muy común en el sudeste asiático, en la mayoría de los viajes siempre te tienes que cambiar de bus, es ley, nadie safa. En el lugar donde paramos a almorzar se nos acercan dos personas mientras comíamos para ya ofrecernos alojamiento en la isla. Con la excusa de la full moon party, estos vendedores trataban de asustarnos diciéndonos de que a causa de esta fiesta y llegando muy sobre la fecha iba a estar todo ocupado y por eso nos ofrecían un hostel en un pueblo a 10 min. de donde se realiza la fiesta y a un precio bastante razonable. Más allá de que algo de razón podría haber tenido, nosotros decidimos no reservar nada y seguir con nuestra política de llegar al lugar y ver.
Luego de alrededor de 7 horas de micro llegamos al puerto para tomarnos el ferry,  dos horas después y cerca de las 9 de la noche nos encontrábamos en Ko Phangan.
El ferry estaba más que sobrevendido, éramos alrededor de 500 backpakers de todo el mundo arriba de esa especie de catamarán. Las mochilas y bolsos viajan arriba del barco y siempre que llegas a una isla lo que hacen es tirarte las mochilas desde el barco al muelle y una vez en el muelle tenes que buscar tu mochila entre todas las que se encuentran en esa pila. Esta experiencia ya la habíamos vivido en el ferry de Ko phi phi, pero en esta ocasión éramos tantas personas que a todos se nos complicó bastante para encontrar cada uno la suya. Lamentablemente no tengo ningún registro de foto o video de este momento, pero éramos cientos de mochileros desesperados en el muelle en busca de nuestras mochilas, era de noche y había poca luz lo que hacía más difícil la búsqueda. Nuestras mochilas sobrevivieron al viaje y logramos localizarlas dentro de todo fácilmente, pero abandonamos el muelle con mucha gente desesperada con linternas tratando de encontrar la suya.
Afuera del muelle nos iban a esperar los miles de chantas queriéndonos llevar en sus Tuc Tuc hacia la otra punta de la isla, donde todos teníamos que ir obligatoriamente ya que ahí era donde se realizaba la full moon y se encontraban todos los hosteles.
No había otra opción y no existía la negociación asique todos tuvimos que pagar 100 Bath para que nos lleven. Una vez arriba del tuc tuc y a mitad de camino íbamos a pasar por el pueblo donde se encontraba el hotel que nos estaban ofreciendo un par de horas antes en esa parada de micro, obviamente el lugar no quedaba a 10 min. caminando de la playa donde se realizaría la fiesta, sino que se encontraba a 20 min. Pero en auto! Gran diferencia y encima era en el medio de la isla en un pueblo fantasma.  También el mito de que estaba TODO agotado era mentira, ya que llegamos allá y nos encontramos a miles de buitres ofreciéndonos alojamiento. Por suerte encontramos un buen lugar para quedarnos con aire acondicionado incluido  y también logramos negociar un buen precio para quedarnos alrededor de 5 noches.
Los 4 días que pasamos en esta isla iban a ser de poca excursión y recorrido, de hecho ni una moto alquilamos!, Nos pasamos nuestra estadía básicamente saliendo todas las noches, durmiendo con el aire durante el día, tomando mucha agua  y yendo a cenar a esto restaurantes donde te pasan películas para luego terminar en la playa con una cerveza en la mano.
Sin duda, el mejor lugar de sudeste asiático en cuanto a joda. Algo a tener en cuenta  es que la isla explota 2 o 3 días antes de la full moon party y 2 o 3 días después de la fiesta, luego todos los jóvenes abandonan la isla ya que mucho mas para ofrecer no tiene. Por eso es que los precios aumentan en vísperas de fiesta y luego bajan brutalmente. Algo muy común de ver es que los dueños de los hoteles te hagan un gran descuento si te quedas un par de días mas después de la fiesta, descuento que obviamente aprovechamos para solamente quedarnos en la habitación recuperándonos de tanta fiesta.

23 de julio de 2011

Ko Phi Phi!

Viajamos 2 Horas en ferry desde Krabi para llegar a la paradisiaca isla de Ko phi phi, nuestra estadía en esta isla fue corta debido a que estábamos corto de tiempo y necesitábamos estar dentro de 3 días en la isla de Ko Phangan para la famosa Full moon party, fiesta que se hace una vez por mes en luna llena y es una de las principales atracciones del sudeste asiático para todos aquellos que quieren descontrolarse. Nosotros tampoco nos íbamos a perder dicho evento y lo que hicimos fue organizar el viaje para caer justo un día antes de la fiesta, bien precavidos.
Ko phi phi fue la primera de las 4 islas que visitamos en Tailandia, y la única que se encontraba en la costa oeste, ya en Ko phi phi empezamos a palpitar y vivir lo que nos esperaba en las próximas islas: Show de fuegos, los famosos Bucket, las fiestas en la playa y muchos condimentos más que hacen que la estadía en las islas sea totalmente diferente a cualquier lugar del sudeste asiático.
Fue una lástima haber estado solamente 2 noches en Ko phi phi, despues de haber conocido las demás islas, hoy puedo decir que Ko phi phi fue la combinación perfecta que se le puede pedir a una isla en cuanto a fiesta, playa, paisajes, acomodación etc. Sin duda es  una isla a la cual hay que dedicarle más tiempo a comparación de otras.
La primera noche nos fuimos a la playa para bautizar nuestras gargantas con Buckets de alcohol. La gente alrededor de las 10 se junta en la playa para tomar y pasearse de bar en bar mirando los shows de fuegos que ofrecen cada bar. Masomenos a media noche, se cortan los shows y empiezan a haber juegos con fuegos para que la gente se empiece a integrar y quemar.
Los más común de ver  son: saltar la soga con fuego y el limbo obviamente de fuego, cada bar que da a la playa tienen una diferente  atracción y todos los que estamos ahí nos arriesgamos para saltar la soga o pasar el limbo para demostrar quien es el mejor  y ganar algún que otro Bucket con alguna mezcla barata de alcohol.
Y para no ser menos, nosotros estábamos ahí intentando no quemarnos para sacar algún bucket gratis. Hasta ahí iba todo bien, hasta que Piskui tuvo la mala suerte de haberse esquinzado el tobillo en el primer salto que le dio a la soga. Se acabó la noche para algunos…, lo tuve que llevar en andas a la habitación del hotel y desde ahí se vio totalmente condicionado a reposar por un par de días y perderse al menos la excursión que íbamos a realizar al día siguiente en Maya Bay (la isla donde fue filmada la película “La playa”, con Leonardo Di Caprio).
(Nuestro bautizmo con los Bucket que nos iban a acompañar en todo Tailandia)

(El pie de Pisko al dia siguiente)

Pagamos la módica suma de 450 Bath para una excursión en Long tail boat alrededor de la isla. Dicha excursión empezaba a las 2 de la tarde y te llevaban primero a Maya Bay, esta isla se encuentra enfrente de Ko phi phi a solo 20 Min., es una isla muy chiquita donde se encuentra sin duda una de las mejores playas del sudeste asiático. Luego de la visita por Maya Bay nos íbamos a anclar bastante tiempo para realizar Snorkeling, alrededor de las 5 de la tarde nos llevaron a Monkey Beach, una playa habitada por monos y para alrededor de las 6 de la tarde nos encontrábamos en medio del océano para ver el imponente atardecer desde el barco.
Excursion 100% porciento recomendada, lástima que Piskui lo tuve que ver por fotos, encima se había comprado una cámara sumergible para hacer snorkeling que obviamente tuvimos el agrado de estrenar nosotros.

(El Long tail boat que nos tomamos para la excursión)

(Un poco de Snorkel con el chato)

(En Maya bay, la típica foto, aunque salio media chota)

(Maya Bay beach)


(Monkey beach)

(Final de la excursión con atardecer desde el barco, impagable)
  

27 de junio de 2011

Ao Phra Nang en long tail boat

Krabi es una de las paradas obligadas para todos aquellos que están recorriendo el sudeste asiático. Esta ciudad costera se caracteriza por su puerto, una vez acá uno decide para qué isla encarar y seguir con su viaje.
Cerca de Krabi, en la costa oeste de Tailandia, se encuentran las famosas islas de Koh Phi Phi y Phuket, la primera famosa por ser la isla en donde se filmo la película “La playa” con Leonardo Di Caprio, la segunda  es la isla mas turísticas y conocida de todas las que hay. Para llegar a dichas islas se necesitan tomar unos ferrys alrededor de 2 y 3 horas respectivamente desde Krabi, la otra opción que ofrece esta ciudad es acercarse al puerto y esperar que alguno de los “capitanes” de los long tail boat (Botes de madera con motor de moto), te haga precio para acercarte a la isla de Ao  Phra nang a solo 30 min.
Eso fue lo que hicimos uno de los días, nos levantamos, desayunamos algo y nos fuimos al puerto a negociar nuestro transporte hacia Ao Phra nang. La isla vale la pena ser vista, es muy tranquila, no hay mucha gente y la playa es exelente.  En ella se pueden encontrar un par de cuevas  y bastantes monos esperando que algún turista les de algo de comer.
(El momento justo de negociacion, en tailandia todo se negocia)


(Nuestro chofer, no muy contento que digamos)

(La playa de Ao Phra Nang)

Luego de nuestro día de isla regresamos a tierra firma para comer algo cerca del puerto, donde se encuentran miles de puestos de comida para comer muy bien y por poca plata. Mas a la noche, la ciudad ofrece un mercado nocturno para comprar algún que otro recuerdo.
Estadía corta y positiva en Krabi pero como siempre era hora de pensar en nuestro próximo destino y ese iba a ser la isla de Koh Phi Phi, asique luego de 3 días en la ciudad decimos armar nuevamente los bolsos y tomarnos el ferri de 3 horas hacia Koh Phi Phi.
(Los tipicos puestos de comida tailandesa en el puerto de Krabi)


19 de junio de 2011

El viaje a Krabi (Tailandia)

Nuestro próximo viaje seria en combi desde Penang hacia Krabi (Tailandia), dentro de todo este chofer era más tranquilo, de hecho tenía pinta de Tailandés y no de Malayo, creo que eso explicaría todo.
 En la frontera nos tuvimos que bajar todos de la combi para hacer sellar los pasaportes y nos coloquen las respectivas Visas. Como siempre, los sudacas de la combi fuimos los últimos en hacer los trámites, nos retuvieron un poco porque supuestamente necesitábamos la vacuna de la fiebre amarilla, asique nos llevaron a una sala de cuarentena como si estuviéramos rabiosos y nos hicieron completar un papel con pocos datos. Allí dentro, con el poco ingles que tenía el oficial, nos preguntaron sobre la famosa vacuna de la  fiebre amarilla que no teníamos, a lo que le respondimos que veníamos de Nueva Zelanda y que no era necesaria, el oficial entendió rápidamente, nos sacó el papel de las manos a semi completar y nos entregó la visa por 90 días, fue una situación bastante ridícula  y de no más de 5 minutos.
Luego de un par de horas de viaje llegamos a Hat Yai, una de las ciudades más grandes al sur de Tailandia, muchos turistas la usan de ciudad de paso pero nosotros decidimos ir directo a Krabi para estar muchísimo más cerca de las islas, por eso cuando llegamos acá nos tuvimos que cambiar de combi, el tema era que la combi anterior nos había dejado en una agencia en medio de la ciudad y según lo que nos habían dicho ahí teníamos que esperar 30 Min. Más para hacer el cambio de combi.
Comimos algo alado de la agencia y luego de un rato nos vinieron a avisar de que teníamos que subirnos a un Tuc tuc (son los taxis de Asia) que nos iba a llevar a la estación de ómnibus donde se encontraría nuestra combi con destino a Krabi.
Todo esto que les cuento sucedió con un inglés bastante precario por parte de los tailandeses, imagínense que solo saben un par de palabras en ingles y no te queda otra que hacerte entender por gestos en la mayoría de los lugares.
Nos subimos al tuc tuc de la agencia, en ese momento llovía y la ciudad no se veía muy linda que digamos. El chofer del tuc tuc, con el cual no intercambiamos ni una sola palabra, nos tenía que llevar supuestamente a la estación de ómnibus, pero empezamos a dudar si lo iba a hacer cuando se empezó a meter por unas calles que fueron las más pobres por las que anduve por el momento en el sudeste asiático y en mi vida, debo admitir que tuve miedo, y seguramente los 4 lo teníamos en ese momento.
Íbamos atrás del tuc tuc (en la cúpula), sin tener contacto con el chofer  y la camioneta se metía cada vez en lugares más feos,  no entendíamos nada, primero pensamos que se había equivocado, luego ya pensamos lo peor, que nos había llevado a algún lugar para robarnos todo!. Teníamos todo encima, plata, notebook, tarjetas, ropa etc. Etc. Estábamos regaladisimos la verdad.
 Para agregarle más miedo llegamos a una calle sin salida, donde el chofer paro el auto y se le acerco una persona a hablarle muy misteriosamente, como si fuese el “jefe” de la villa que le da luz verde para pasar,  para ese momento yo tenía ganas de bajarme del Tuc tuc y salir corriendo hacia cualquier lado, pero por suerte no perdimos la calma y cuando el chofer dio la vuelta y estaciono el auto vimos que de adentro de la villa salían 2 mujeres con un bebe en brazos y un par de bolsos, en ese momento nos dimos cuenta que lo que estaba haciendo el chofer era solamente recoger a 2 personas más para llevar a la estación, obviamente  por izquierda y a escondidas de la agencia.
Luego de este mal momento que nos hizo pasar sin querer el chofer, llegamos a la dichosa estación de ómnibus donde el chofer nos baja del Tuc tuc y nos señala la combi que nos teníamos que tomar para ir hacia Krabi. Nos termina de señalar la combi y desapareció mágicamente y allí nos encontrábamos, nuevamente en bolas pensando si nos había cagado o no.
Estos momentos  de pensar que te van a a querer cagar, uno los tiene pendiente todo el tiempo en el sudeste asiático, esta todo tan mal organizado que pensas siempre lo peor, pero con el tiempo te vas acostumbrando y no te queda otra que empezar a confiar y relajarte más. Mas con el poco dialogo que uno puedo tener con las personas.
Así fue como con un par de señas nos encontrábamos en la última camioneta con destino a Krabi, nadie nos había cagado hasta el momento pero ahora lo que se nos cruzaba por la cabeza era donde carajo nos iba a dejar la camioneta a tan altas horas de la noche, mas sabiendo que en la combi iban todos tailandeses que venían de trabajar y éramos los únicos turistas.
Era imposible no pensar en donde nos dejaría la combi, y la verdad que no quería repetir una vez mas  la experiencia que habíamos tenido en Penang, por más bien que nos había salido.
Luego de un par de horas la combi empezó a hacer paradas, la gente se iba bajando, quedábamos cada vez menos personas adentro y nosotros sin saber dónde nos iban a bajar, pero una vez más fuimos sorprendidos. El chofer se baja de la combi  y se pone a hablar con el dueño de un hostel, para ese entonces nosotros ya sabíamos de antemano que esa era la ciudad en la  que nos teníamos que bajar, el chofer termina de hablar con esta persona, abre la puerta de la combi y finalmente nos indica que habíamos llegado. 
Que hizo el chofer? Seguramente se bajó antes para arreglar alguna tarifa con el hotel por los 4 que íbamos a pasar la noche ahí, una vez más, un chofer jugando por izquierda y sacando su comisión extra. Obviamente a nosotros no nos importó mucho, porque ya nos encontrábamos ahí, en la ciudad que queríamos estar, de noche y en la puerta de un hotel, mas sabiendo que el hotel no era para nada caro.
Asi es el sudeste asiático, muchas personas  viven de los turistas e intentan sacar ventajas de ello de cualquier manera, se las saben todas, ese día tuvimos 2 ejemplos claros delante de nuestros ojos de cómo se manejan las cosas por acá, no queda otra que relajarse y dejar que ellos hagan sus negocios por atrás, es todo parte del viaje.
(Uno de los pocos templos que ofrece la ciudad.)

(Recorriendo las calles de Krabi)

(El detalle de los semaforos)

(Instaladisimos en el Guesthouse)

(Un mercado nocturno muy interesante para recorrer en la ciudad)